Recuerdo muy claramente el día que supe que había llegado a la meta, que había encontrado lo que cambiaría mi vida y resolvería el conflicto por el cual había buscado respuestas por mucho tiempo.

Lo supe porque todo mi cuerpo reaccionó. Mis ojos se nublaron, se llenaron de lágrimas, sentí un escalofrío que pocas veces había sentido y una sensación de paz me invadió por completo. Fue totalmente fisiológico e incontrolable.

Lo que escuché ese día me resultó muy familiar a pesar de ser la primera vez que lo oía y resoné con cada palabra.

Todo encajó y desde allí cambió.

Cambió porque sabía hace mucho que la “realidad” que se manifestaba en mi vida era una proyección de mi interior, de cómo vivía las situaciones, de mis pensamientos, de mis sentimientos y que generaban el mismo resultado una y otra vez sumiéndome en una impotencia permanente sin solución aparente.

Las palabras que escuché fueron: lo que llamas “tu conflicto” es en realidad una solución de adaptación que está dándote tu inconsciente a una memoria de tu sistema familiar que sólo quiere expresarse a través de ti.

Te hace repetir una y otra vez la misma situación para que pueda salir a la luz y así ser sanada, gestionada de forma diferente. Dentro de ti tienes los recursos para que pueda cambiarse.

Nunca olvidaré el impacto que me provocó saber que lo que me quitaba el sueño, lo que sufría casi a diario era una SOLUCION DE ADAPTACION.

Comprendí que yo no estaba viviendo mi vida sino la vida de alguien más con un mensaje muy claro que se mostraba en mi caso a través de los resultados en mis relaciones con los hombres.

El transgeneracional sacó a la luz esa gran parte de mi hasta ese momento inexplorada, con ello descubrí lo que llamé la clave de mi Poder Personal.

¿Y por qué digo que es la clave de mi poder personal?

Porqué formamos parte de un clan (nuestro árbol genealógico) y lo que ellos vivieron, sus emociones, sus sentimientos y pensamientos no desaparecen cuando ya no están, sino que dejan una huella biológica en nuestro ADN.

Porqué todo lo vivido, sufrido, logrado, lo no dicho, los secretos guardados por nuestros ancestros, se transmiten de generación en generación y esa es la “información” con la que contamos bajo la forma de programa inconsciente para poder movernos en este mundo.

Continuamos identificándonos dentro de ese clan repitiendo sus historias en una “fidelidad” o Lealtad Familiar Inconsciente.

Esa memoria ancestral se expresa en forma de creencia que genera una y otra vez el mismo resultado hagamos lo que hagamos.

Y ¿qué es una memoria ancestral?

Es la raíz de una experiencia.

Esa experiencia genera un engrama, una emoción, una huella que queda grabada por nuestro inconsciente y desde allí se construye la creencia que actuará bajo la forma de programa en nuestras vidas sin un sentido lógico o racional para nosotros.

Por ejemplo, una mujer fue infeliz en el amor y sus hijos repiten esa infelicidad con recurrentes fracasos en su vida de pareja. El mensaje de la lealtad es el siguiente: si mi madre no fue feliz, nosotros no tenemos derecho a serlo.

Una adicción al sexo puede ser la sobrecompensación de la represión sexual de alguno de tus padres o abuelos; una enfermedad crónica es, a menudo, el síntoma de un dolor emocional no expresado ni resuelto en alguna parte del árbol.

Si tu bisabuela falleció en el parto de su último hijo puedo heredar la información que se traduce en problemas para quedar embarazada porque la solución de adaptación es no quedar porque “puedo morir en el parto”.

Pero, ¿Todos heredamos todo y de todos nuestros ancestros? NO.

¿Entonces cómo saber?

El camino de la luz pasa por investigar en tu árbol familiar, descubrir “a quien” o “a quienes” estamos siendo fieles es la clave de nuestro poder personal para que todo en nuestra vida se transforme.

Nuestro síntoma es la llave para acceder a esas historias tengamos o no información concreta de nuestro Árbol y eso es lo que hacemos en el Taller.

Los beneficios son infinitos si lo miramos desde la perspectiva que vivimos lo que venimos a sanar y no estamos solos para lograrlo: todo Nuestro Sistema familiar está apoyando y esperando que eso suceda.

Te invito desde el corazón a involucrarte desde el único sitio donde puedes cambiar las cosas: honrando de dónde vienes y comprendiendo el para qué de lo que estás viviendo.

María Elisabet Álvarez

Si estás interesado/a en hacer el taller El Transgeneracional, nuestro árbol genealógico sigue este enlace.