QUÉ ES LA TERAPIA GESTALT

La terapia Gestalt nace como un enfoque terapéutico para ayudarnos a dejar atrás aquello que nos genera desequilibrios, conflictos o insatisfacción. En última instancia lo que busca es aumentar nuestro bienestar, que ganemos naturalidad y asertividad para estar satisfechos, en paz, y en mayor uso de nuestro potencial.

Por todo lo anterior, la Gestalt es vista incluso como una forma de vida que puede aprenderse sin que sea necesario tener una psicopatología. Solo es necesario las ganas de crecer como individuos y de evolucionar.

 

CONSIDERACIONES BÁSICAS

Su enfoque considera que los desequilibrios, la insatisfacción y la pérdida de potencial se generan cuando interrumpimos nuestras necesidades auténticas. Las interrupciones suceden por patrones de comportamiento aprendidos en el pasado y que una vez interiorizados, funcionan de forma automatizada, sin darnos cuenta de su existencia a pesar de sus consecuencias.

Por ejemplo, pueden ser aprendizajes relacionados con cómo cubrimos nuestras necesidades, cómo nos relacionamos con los demás, cómo gestionamos las emociones, cómo solucionamos los conflictos o cómo luchar por nuestros objetivos de vida.

El origen de dichos aprendizajes es irrelevante, lo importante es que en el presente nos limitan y nos hacen estar atrapados en unos círculos viciosos (o por lo menos limitantes).

Puede que estemos acostumbrados a vivir de esa forma, pero no por eso dejamos de estar desperdiciando el presente y todas sus posibilidades satisfactorias.

 

¿QUÉ HACE LA GESTALT?

La Gestalt lo que hace es ayudarnos a desenmascarar esos patrones de comportamiento del pasado para así poder decidir libremente, a consciencia, lo que queremos hacer y lograr.

La metodología se centra en fortalecer nuestra capacidad de darse cuenta, es decir la conciencia. La conciencia es la que permite reconocer con mayor claridad lo que nos sucede en varios niveles. Por ejemplo, ser conscientes de las sensaciones y emociones que vivimos. Esto se dice fácil pero estamos tan acostumbrados a tapar las sensaciones y emociones incomodas, que al final acabamos alejados de su esfera, sin saber ni lo que sentimos, y si lo sabemos, muchas veces respondiendo incorrectamente.

Otro ejemplo de un nivel en el cual es vital que se aumente la conciencia, es el nivel de nuestros actos. Aquí de lo que se trata es de destapar la función detrás de la acción, es decir ¿para qué estamos haciendo eso?, ¿qué estamos evitando?, ¿qué mensaje queremos dar al entorno?, ¿cuál es nuestra intención en dicho comportamiento?, en vez de simplemente hacer la acción inconscientemente.

Así que solo ganando conciencia se distingue si estamos sintiendo, pensando y actuando desde el presente o si lo estamos haciendo condicionados por esos patrones de conducta automáticos que generan insatisfacción y desequilibrio.

 

RESOLVER EL PASADO

En ocasiones otra razón por la cual las personas sufrimos es debido a que permanecen en nuestro interior abiertas heridas del pasado que no fueron curadas adecuadamente. Pensemos en duelos, separaciones, conflictos, situaciones traumáticas o cambios inesperados que nos impactaron con fuerza. Cuando estas situaciones no se atendieron plenamente, quedan sujetas a volverse a abrir en situaciones similares del presente en las que resuenan.

Para esto la Gestalt utiliza una seria de dinámicas vivenciales que nos apoyan para afrontar y superar tales situaciones. De esta forma logramos curarlas de forma definitiva y seguir adelante con nuestra vida, sin que el pasado nos continúe afectando.

 

¿TE INTERESA APRENDER LOS PRINCIPIOS DE LA TERAPIA GESTALT?

Aprender las bases de la terapia Gestalt es muy enriquecedor para el manejo de nuestras vidas, tanto en lo personal como laboral. Nos otorga pistas que nos sirven de por vida para ser más conscientes, orientados a la satisfacción y expresión de nuestro potencial. También sirve por supuesto para reducir esos patrones automatizados e inconscientes, así como para  hacernos más transparentes a la hora de interactuar con los demás.

Pero la formación de Gestalt es un proceso de 3 ó 4 años. Muchas personas no se plantean ser terapeutas profesionales o bien no pueden dedicar estos años a la formación, pero si quieren aprender sus principios básicos de forma vivencial. Para ellos el curso de Recursos De Terapia Gestalt Para La Vida Laboral y Personal es una experiencia es ideal.

Este curso está ideado como una actividad para conocer vivencialmente e interiorizar las claves del enfoque gestáltico en un grupo reducido, fuera de horario laboral y facilitado por Aldo Barragán, terapeuta Gestalt de Espai Dodecaedre, coach y profesor de yoga en Espacio Impulso.

Más información sobre este curso aquí.