¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Por qué soy de esta manera? Son tres preguntas trascendentales, tres cuestiones filosóficas y metafísicas que todos nos hemos hecho alguna vez. Muchas veces me lo cuestiono ¿Por qué actúo de una forma ante las cosas, y no de otra? Al principio pensaba que era por la educación, pero somos tres hermanos y cada uno actuamos o respondemos a los estímulos de una forma totalmente diferente.

 

¿Dónde están las diferencias?

Los tres nos criamos en la misma casa, y la diferencia de edad no es tan grande. Yo soy la mediana, y me llevo poco menos de 2 años con el mayor y algo más de 2 años con la pequeña. Fuimos al mismo colegio, prácticamente con los mismos profesores. El mayor y yo estudiamos administración y nos pusimos a trabajar en la empresa familiar, la pequeña prefirió volar libre y se hizo profesora. Pero eso sigue sin explicar por qué tenemos caracteres tan diferentes.

 

¿Nos parecemos en el físico?

Sí y no. Los tres somos morenos, y aunque nos parecemos bastante sí que tenemos rasgos faciales un poco diferentes. Por ejemplo, la frente, la nariz, la boca, los ojos… cada uno tenemos unos rasgos distintos, y un día me puse a investigar.

 

¿Pueden explicar estas diferencias físicas nuestras diferencias de carácter?

Sí, y aquí es donde obtuve la respuesta a todas mis preguntas. Investigando descubrí el llamado sistema taupsico y la lectura del rostro. No sabía que a partir de únicamente siete rasgos faciales podríamos descubrir las habilidades y talentos que tenemos cada uno, el carácter, la personalidad o cómo nos comportamos socialmente.

 

Al principio me costaba creer que con solo mirar los rasgos de mi cara pudiese descubrir tanto sobre mi misma. Rápidamente pude comprenderme mejor, pero también a mis hermanos y a la gente que me rodea, como mi marido o mis hijas. Apuntarme al curso online de Fisiognomia y Sistema Taupsico fue todo un acierto. Ya había visto algún vídeo de Núria Escarré, pero sus clases en vídeo son muy reveladoras. Y además me resolvió todas las dudas que tuve durante el curso.

 

El curso también incluye materiales como diferentes plantillas o fotos para practicar la Lectura del Rostro que me fueron muy útiles y que te permiten comprobar que estás realizando correctamente la lectura. Lo mejor de que sea un curso online es que puedas hacerlo a tu ritmo y puedes volver a las lecciones y vídeos que quieres repasar en cualquier momento.

 

Gracias al curso, ahora me comprendo mejor a mí misma y a quienes me rodean. Soy consciente de mi actitud, sé por qué me comporto de un modo u otro, y he conseguido un punto de equilibrio interno y externo que me permite disfrutar de la vida de forma más relajada. Sé cómo me ven los demás, pero también soy capaz de comprender por qué actúan conmigo del modo en que lo hacen.

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